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Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos.

Rayuela, capitulo 93, Julio Cortazar
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jueves, 11 de marzo de 2010

¿Sueños que se rompen?



Al sur de la frontera, al oeste del sol es una novela que te atrapa desde un primer momento y no te deja escapar hasta leer la última palabra.

Haruki Murakami nos seduce desde el vamos, con el título. Nos llama a querer averiguar qué es lo que hay al sur de la frontera y qué podemos encontrar al oeste del sol.

La prosa de Murakami no intenta regodearse en si misma con complicadas vueltas gramaticales para resultar más interesante o demostrar cuánto sabe de técnicas de escritura, no. Su estilo va a lo que quiere contar de manera llana y directa, pero no por eso abrupta y tajante. Tampoco se anda con tapujos, cuenta sin vergüenza las actividades sexuales del protagonista y no tiene problemas en nombrar las partes por su nombre.


Al abrir el libro y comenzar la lectura nos chocamos de frente con la vida de Hajime, desde su nacimiento y las penurias de ser hijo único en aquellos tiempos de su infancia, hasta sus treinta y seis años, casado y, a ojos de todos, feliz. Pasando por sus obsesiones sexuales adolescentes y su edad oscura de la universidad y el primer trabajo.

Al sur de la frontera, al oeste del sol, podría ser confundido con suma facilidad con una biografía o una crónica de vida, pero con extraordinaria habilidad y en unas pocas páginas Haruki Murakami nos muestra que es algo mucho más profundo y complejo (pero de nuevo, no por ello inaccesible). La vida de Hajime se transforma en una metáfora que se grita a si misma por todos lados, se bifurca en muchas otras ideas que terminan contradiciéndose entre sí, pero no por ello negándose.

Murakami puede estar hablándonos de no desperdiciar esos momentos de nuestras vidas, de no tener miedo a hacer lo que uno quiere, a cumplir sus sueños y estar con quien se quiere estar. Pero también habla de la inconsistencia de estos sueños, de su fragilidad y futilidad. ¿Para qué tenerlos, aferrarse a ellos, si serán aplastados, destruidos y por último abandonados por la vida y nosotros mismos? Si tenemos esos sueños y se rompen, terminaremos como una mera cáscara vacía, un títere de nosotros mismos, sin sentimientos.

Al sur de la frontera, al oeste del sol es una novela imperdible. Y Haruki Murakami es un autor que espero me siga divirtiendo.

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