.
Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos.

Rayuela, capitulo 93, Julio Cortazar
______________________________________________________________________________

viernes, 3 de abril de 2009

Ella y la muerte

Se paran al mismo tiempo.

Ella camina con la cabeza mirando hacia sus pasos lentos, inseguros, descalzos. Abrigada por una manta apolillada, la gente la esquiva. Abrigada por una manta apolillada, la gente la ignora, la empuja. Pero ella camina. Camina sin saber donde va. La muerte lo sabe. La muerte corre.

Ella se para frente a un teatro abandonado, desvencijado. Se miran, se confunden. Son un espejo roto, un llanto acallado. Las puertas olvidadas le dificultan el paso. Pero ella camina. Camina sin saber lo que quiere. La muerte lo sabe. La muerte corre.

Ella se mueve entre butacas rotas, butacas vacías. Levanta la mirada, lo encuentra sin saber que lo buscaba. Los tablones rotos, las cortinas caídas. Extiende la mano intentando sujetarlos. Pero ella camina. Camina tras sus recuerdos. La muerte lo sabe. La muerte corre.

Ella se detiene mirando el escenario. Las butacas se llenan, el público observa. Ella suspira. Corre, salta. Suelta su manta, cae desnuda. No hay música, solo el silencio. Pero ella baila. Baila siguiendo sus lágrimas rotas. La muerte lo sabe. La muerte la mira, alejándose.

Publicar un comentario